El concepto de mood food propone algo simple pero poderoso: lo que comemos influye directamente en cómo nos sentimos. Esta tendencia, cada vez más presente, se basa en la relación entre nutrientes, cerebro y estado de ánimo.
Millones de pesos circulan entre gimnasios, chats de WhatsApp y perfiles de Instagram. Son suplementos deportivos. Algunos productos tienen registro sanitario. Muchos vendedores, no: nadie sabe exactamente cuántos operan sin habilitación. El MSP no publica ese dato.
El final de una relación no solo deja tristeza: también puede despertar ira, resentimiento y pensamientos recurrentes. Comprender estas emociones es el primer paso para sanar y soltar.
La estética facial se ha transformado en una parte cotidiana del cuidado personal. Los tratamientos ya no son exclusivos; forman parte de la rutina diaria de muchas personas que buscan mantener la piel saludable y con un aspecto natural, sin perder su propia expresión.