Conoce cómo la app está cambiando la forma en que los emprendedores consiguen clientes
En esta entrevista, hablamos con Darío Luaces, creador de Maldo. Con su visión de mejorar la reputación de los emprendedores locales y reducir la informalidad, MaldoUY promete ser una herramienta clave para los trabajadores independientes de la región. Descubre cómo lo hizo y qué impacto está generando en la comunidad.
¿Por qué decidiste crear una app para emprendedores en Maldonado?
Porque el mercado de servicios es grande, mueve mucho dinero, pero funciona de forma precaria: WhatsApp, recomendaciones informales y poca información confiable. Eso genera malas decisiones y castiga tanto al cliente como al buen profesional.
¿Qué propósito te impulsa en este proyecto?
Que la reputación sea un activo del trabajador, no de una plataforma ni de un contacto. Que alguien pueda construir historial, demostrar lo que hace bien y no empezar de cero cada vez. Cuando hay información, baja el conflicto y mejora la experiencia para ambos lados.
¿Cómo transformaste tu idea en una herramienta digital?
Con validación antes que relato. Hablamos con usuarios, salimos a campo, lanzamos temprano y corregimos rápido. La primera versión fue funcional, no perfecta, y eso fue clave.
¿Qué ofrece Maldo a los emprendedores?
Identidad verificada, reputación acumulable y acceso directo a clientes. Una base para crecer en la economía local sin depender del boca a boca.
¿Qué resultados has visto en la comunidad?
Profesionales con más trabajo y empresas contratando con menos riesgo. Cuando hay información, baja el conflicto y mejora la experiencia para ambos lados.
¿Quiénes han sido tus principales aliados?
El equipo y los primeros usuarios. Personas que probaron Maldo cuando todavía estaba verde y ayudaron a definir qué valía la pena construir.
¿Quiénes participan activamente en la app?
Prestadores de servicios locales que viven de su oficio y entienden que su reputación es su principal activo.
¿Dónde la app puede crecer?
En ciudades con economías de servicios fuertes y altos niveles de informalidad, donde contratar sigue siendo una apuesta.
¿Dónde será su mayor impacto en el futuro?
En ordenar el trabajo independiente sin burocratizarlo y en dar herramientas reales a quienes hacen bien su trabajo.
¿Cuándo supiste que era momento de lanzarla?
Cuando entendimos el problema con claridad suficiente como para dejar de discutir y empezar a probar.
¿Cuál es la próxima gran meta?
Escalar a empresas, ofrecer garantías y financiamiento a profesionales y expandir a nuevas ciudades como Montevideo, Buenos Aires y Río de Janeiro.