CARMEN DÍAZ: Counseling en sexualidad con conciencia y ciencia
Un enfoque humano y sin juicios para transformar la relación con el cuerpo, el deseo y los vínculos.
Un enfoque humano y sin juicios para transformar la relación con el cuerpo, el deseo y los vínculos.
¿Por qué decidiste iniciar este camino?
Desde muy pequeña sentí una profunda curiosidad por la medicina. Crecí en una familia de médicos: mi madre, mis tías, tíos y primos; literalmente me crié entre jeringas, historias clínicas y conversaciones sobre salud. Ese entorno marcó mi camino.
Estudié enfermería y trabajé durante 21 años en ginecología en el Hospital Pereira Rossell, donde el contacto cotidiano con los cuerpos, las mujeres y sus historias fue tan clínico como humano. Más adelante me formé como consultora psicológica y, finalmente, completar un posgrado en sexualidad fue la frutilla de la torta: ahí entendí que todo lo que había vivido y estudiado encontraba sentido.
¿Qué propósito personal te impulsa en tu trabajo con la sexualidad y las relaciones ?
Me impulsa el deseo profundo de acompañar a las personas a reconciliarse con su cuerpo, su deseo y sus vínculos, desde un lugar informado, amoroso y sin juicios. Creo que una sexualidad consciente y saludable transforma no solo la intimidad, sino la forma en que habitamos la vida y las relaciones.
" Me impulsa el deseo profundo de acompañar a las personas a reconciliarse con su cuerpo, su deseo y sus vínculos, desde un lugar informado, amoroso y sin juicios."
¿Cómo llevas tu propósito a la práctica en consultas y charlas?
Lo hago creando espacios de información clara y basada en evidencia científica, a través de consultas, charlas y talleres, donde derribo mitos y tabúes, que todavía pesan mucho sobre la sexualidad, especialmente la femenina.
¿Cómo acompañas a las personas en el proceso de mejorar su vida íntima y en sus relaciones?
Acompaño a parejas y familias a reencontrarse, a mirarse desde un lugar más amoroso, empático y real. Trabajo para que puedan reconectar, comunicarse mejor y construir vínculos más conscientes, respetuosos y honestos.
¿Quiénes suelen acercarse más a tu propuesta?
Trabajo con personas de todas las edades y con distintas realidades vinculares. En los últimos años me he especializado en el abordaje hormonal desde este nuevo paradigma, integrando neurociencia y epigenética, lo que ha atraído especialmente a mujeres en etapas de cambio vital.
¿Quiénes han sido referentes o apoyos importantes en tu camino profesional?
Mi familia ha sido un sostén imprescindible a lo largo de todo mi recorrido, acompañándome en cada etapa de formación y crecimiento.
¿En qué momento sentiste que era el indicado para comenzar a hablar públicamente sobre sexualidad?
Cuando realicé la especialización en sexualidad y me encontré con una realidad que, si bien conocía desde la medicina, no imaginaba que seguía tan vigente: el enorme tabú, el desconocimiento y la falta de información, especialmente en relación con la sexualidad femenina. Me impactó descubrir que aún hoy existen muchos más estudios en hombres que en mujeres.
¿Cuál es la próxima gran meta de tu proyecto?
Mi gran meta es poder llegar a más mujeres con información clara y actualizada. Me mueve el deseo de que cada una pueda tomar decisiones conscientes sobre su cuerpo y su salud. No lo pienso como “expandir un proyecto”, sino como ampliar la voz y el alcance de un mensaje que considero necesario.
¿Qué estás ccreando hoy con tu proyecto y qué significa para ti?
Savia es un centro interdisciplinario que nace de la inquietud de ofrecer una mirada integral y sin juicios. Para mí, trabajar en equipo es la mejor manera de acompañar a alguien, porque nadie puede abarcar todas las dimensiones de una persona.
En Savia trabajamos en conjunto: técnico en deporte especializado en adulto mayor, fisioterapeuta, nutricionista, psicóloga, cosmetóloga y counselor, integrando saberes para cuidar a la persona en su totalidad: cuerpo, mente, emociones y contexto.
¿Qué lo hace diferente o qué valor aporta?
En Savia encontré la posibilidad de unir mi recorrido personal y profesional con el de otros colegas que comparten la misma mirada integral. Para mí, lo más valioso es que cada persona que llega se siente acompañada desde distintos ángulos, no solo desde la sexología. Es un espacio donde podemos cuidar cuerpo, mente y emociones de manera conjunta, y eso me hace sentir que estamos realmente presentes para quienes confían en nosotros.
¿Dónde desarrollas tu trabajo actualmente?
Hoy mi práctica está en Savia, un lugar que refleja mis valores. Es un espacio donde puedo trabajar con tranquilidad, rodeada de colegas que comparten la misma ética y compromiso. Para mí, es importante que quienes vienen a consulta sientan seguridad y confianza, y aquí eso se da de manera natural.
¿Por qué ese entorno es significativo para tu práctica como sexóloga?
Porque me permite ser auténtica. En Savia no estoy sola: comparto con profesionales que también creen en un abordaje humano y respetuoso. Eso me da respaldo y me ayuda a crecer, pero sobre todo me asegura que las personas que llegan reciben un acompañamiento completo y honesto.